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Almacenamiento de energía en México: la nueva herramienta de ahorro

La promesa de almacenar grandes cantidades de energía para su uso posterior durante las fases donde estos recursos no están disponibles representa una solución innovadora y esencial para impulsar la transición hacia un modelo energético más sostenible en México.

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En el horizonte de la energía en México, se teje una historia de desafíos y oportunidades en la transición hacia un futuro más sostenible. Actualmente, el país genera tan solo un modesto 12.1% de su energía a partir de fuentes renovables, como la energía solar y la eólica. Esta cifra, aunque revela un primer paso hacia la sostenibilidad, subraya la necesidad apremiante de un mayor compromiso con las energías limpias.

México, como muchas naciones, enfrenta el imperativo de reducir su huella de carbono y cumplir con compromisos internacionales. La transición hacia un porcentaje más elevado de energía renovable es un paso fundamental para lograr la descarbonización y, al mismo tiempo, contribuir a un futuro energético global más limpio y sostenible. Esta transición se facilita por la paulatina bajada en el costo de producir energía mediante el sol y el viento de la que hemos sido testigos en los últimos 20 años.

Sin embargo, y pese al ininterrumpido abaratameinto de estas tecnologías, este camino hacia un futuro sin contaminación del aire no está exento de desafíos. La limitante que enfrenta la penetración de las energías renovables es la falta de sol o de viento durante ciertas horas del día, lo que hace que su generación sea intermitente, dependiendo de si existe el recurso o no en cada momento. Esto conlleva que el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) no pueda transicionar a energías únicamente renovables sin poner en riesgo la confiabilidad de la red, que necesita energía siempre disponible las 24 horas del día y los 365 días del año.

Aquí es donde entra en juego el factor decisivo: el almacenamiento de energía. Es en la capacidad de retener la energía generada en momentos de abundancia, como cuando brilla el sol o sopla el viento, donde encontramos la clave para superar la intermitencia. La promesa de almacenar grandes cantidades de energía para su uso posterior durante las fases donde estos recursos no están disponibles representa una solución innovadora y esencial para impulsar la transición hacia un modelo energético más sostenible en México. En este viaje hacia la autosuficiencia, el almacenamiento de energía se erige como el catalizador de una revolución energética.

Obstáculos Históricos del Almacenamiento de Energía:

Mineral del litio

Históricamente, el avance de las tecnologías de almacenamiento de energía ha estado frenado por un principal obstáculo: el costo. Este desafío ha impedido que soluciones viables se impongan de manera mayoritaria. Sin embargo, a pesar de los desafíos, las baterías de iones de Litio han surgido como líderes en eficiencia debido a su abundancia, ductilidad y ligereza.

Cabe recalcar que este tipo de baterías no sufre el “efecto memoria”, que se produce cuando una batería va perdiendo capacidad porque no se le realice un ciclo de carga y descarga completo.

Hacia la Sostenibilidad Corporativa en México: Una Hoja de Ruta Clara y Efectiva

El concepto de Desarrollo Sostenible, introducido por la Comisión Brundtland de la ONU, busca equilibrar el progreso económico con la conservación ambiental para garantizar un futuro próspero y equitativo. Este enfoque implica satisfacer las necesidades actuales sin comprometer las de futuras generaciones. Como parte de este esfuerzo global, México se ha comprometido activamente con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, enfocándose en construir un mundo más inclusivo y centrado en el bienestar humano.

1. El Costo y el Problema del Cobalto:
Mineral del cobalto

Aunque las baterías de iones de litio han sido aclamadas por su eficiencia, el costo sigue siendo una barrera significativa. Además, su fabricación tradicional implica la combinación de elementos como níquel, cobalto y manganeso, siendo este último el que plantea mayores problemas. El cobalto, un metal gris platino, no solo encarece el proceso de producción, sino que también presenta un grave peligro para la salud y el medio ambiente. La incapacidad de destruirse en el ambiente y su persistencia como partículas dañinas han levantado banderas rojas sobre su uso generalizado.

2. Controversias en la proveniencia del Cobalto:
Amnistía Internacional.

El cobalto no solo es un desafío técnico, sino también un tema de controversia global. El 80% de las reservas mundiales de cobalto yacen en la República Democrática del Congo. Este país africano, a pesar de su nombre democrático, enfrenta cuestionamientos serios sobre la ética de la extracción de este metal. Las condiciones infrahumanas y la falta de transparencia en la industria del cobalto plantean serias preguntas sobre la sostenibilidad y la ética asociadas con su uso en las baterías de almacenamiento de energía.

4. Alternativas y la Búsqueda de la Sostenibilidad:

Frente a estos desafíos, la industria ha estado trabajando incansablemente para encontrar alternativas sostenibles. La conciencia creciente sobre los impactos ambientales y éticos ha impulsado la búsqueda de soluciones que ofrezcan eficiencia sin comprometer la integridad del medio ambiente y la equidad en la cadena de suministro.

5. Tecnología LFP: La Revolución en el Almacenamiento:

En respuesta a las preocupaciones sobre el cobalto, ha surgido una tecnología revolucionaria: las baterías de Litio Ferrofosfato (LFP). Estas baterías, libres de cobalto, no solo eliminan el riesgo ambiental y ético asociado con el cobalto, sino que también ofrecen una eficiencia comparable, sin el costo prohibitivo de las soluciones tradicionales.

6. El Papel Crucial de la Tecnología en un Futuro Sostenible:

La controversia en torno al cobalto y los desafíos históricos del almacenamiento de energía subrayan la necesidad de una tecnología más sostenible y ética. La evolución hacia soluciones como las baterías LFP no solo resuelve problemas prácticos sino que también marca un paso esencial hacia un futuro energético donde la eficiencia se combine con la responsabilidad ambiental y social. Estas baterías abren puertas a un futuro energético más sostenible y ético para México y el mundo.

Transformando el Futuro Energético de México por medio del Almacenamiento de Energía:

En el vibrante paisaje energético actual de México, surge una luz de esperanza: las baterías de Litio Ferrofosfato (LFP). Estas tecnologías, libres de cobalto y no contaminantes, representan el horizonte de una era más sostenible y eficiente en el almacenamiento de energía. La revolución LFP es más que una promesa; es una realidad tangible que ha cobrado fuerza en los últimos cinco años, marcando un hito en la historia de la energía en México.

Ventajas Claras de las Baterías LFP:

Las baterías LFP no solo son una alternativa ética y sostenible, sino que también ofrecen ventajas prácticas. Su costo de producción más bajo, un ciclo de vida el doble de largo que las antiguas baterías de litio y la no toxicidad tanto para las personas como para el medio ambiente las posicionan como líderes en el panorama actual del almacenamiento de energía en México.

Innovación Segura y Sostenible:

Un factor crucial que distingue a las baterías LFP es su seguridad inherente. Estas baterías no explotan, no son inflamables y, lo que es aún más importante, son reciclables hasta en un 98% de sus componentes. Esta combinación de seguridad y sostenibilidad abre un nuevo capítulo en la forma en que concebimos y utilizamos la energía.

Oportunidades para Empresas Mexicanas:

La adopción generalizada de las baterías LFP presenta una oportunidad excepcional para las empresas mexicanas. Al cargar estas baterías durante las horas en que la energía es más económica (horario BASE) y utilizar la energía almacenada en los momentos de alta demanda (horario PUNTA), las empresas pueden recortar significativamente sus costos de energía. PIREOS, al obtener la distribución de las baterías LFP de BYD, ha facilitado este camino hacia el ahorro de energía de manera eficiente y sostenible.

Esta simple acción, habilitada por una tecnología amigable con el medio ambiente y la salud humana, tiene el poder de revolucionar el panorama energético mexicano. Al implementar baterías LFP, las empresas pueden ahorrar hasta un impresionante 40% en sus facturas de CFE, marcando no solo un avance económico sino también un compromiso con un futuro más limpio y sostenible.

En conclusión, el panorama actual del almacenamiento de energía en México está siendo transformado por la adopción de tecnologías como las baterías LFP. Este cambio no solo representa un paso hacia la eficiencia energética, sino también una declaración de compromiso con la salud del planeta y las generaciones futuras. A medida que las empresas mexicanas exploran estas oportunidades, están construyendo no solo un ahorro financiero sino también un legado de sostenibilidad y responsabilidad. El futuro energético de México se define por elecciones simples, pero poderosas, que nos llevan hacia un mañana más verde y próspero.

CEO

Manuel Vegara

ACERCA DEL AUTOR
GreenMBA Manuel Vegara

FUNDADOR Y CEO DE PIREOS

Anterior CEO de Tesla México, SolarCity México e ILIOSS